Un informe de la Auditoría General de la Nación (AGN) ha revelado serias irregularidades en la trazabilidad de muestras del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas Dr. Carlos G. Malbrán durante la pandemia de COVID-19. Este organismo es fundamental en la vigilancia epidemiológica y el control de enfermedades en Argentina. Según el documento presentado el 22 de enero, las fallas abarcan desde problemas financieros y de infraestructura hasta errores en la manipulación de muestras biológicas, lo que ha comprometido la capacidad del instituto para responder adecuadamente a emergencias sanitarias, como fue el caso del COVID-19, que causó la muerte de 130.663 personas en el país, según datos del Ministerio de Salud.

El informe destaca que en 2021 la mortalidad superó en un 26,3% lo esperado, lo que se traduce en 89.895 muertes adicionales, siendo el primer semestre el más crítico debido a la segunda ola de contagios. Los auditores señalaron que no se pudo verificar que el instituto hubiera evaluado los requisitos necesarios para garantizar la integridad de las muestras y la seguridad de quienes las manipulan. Se mencionó la importancia de mantener condiciones adecuadas de temperatura y conservación durante el transporte, así como la capacitación del personal involucrado.

Una de las advertencias más graves del informe es que las deficiencias estructurales y administrativas detectadas ponen en riesgo la capacidad del Instituto Malbrán para enfrentar futuras emergencias sanitarias. El documento, que abarca el período de 2019 a 2021, ya fue entregado a las autoridades del Ministerio de Salud, quienes deben considerar las recomendaciones incluidas en las 94 páginas del informe.

El Malbrán, dirigido por Pascual Fidelio, reconoció los hallazgos y se comprometió a implementar un plan de mejora. La auditoría también identificó inconsistencias en la gestión financiera, como demoras en la ejecución de presupuestos y falta de seguimiento en proyectos de investigación, lo que afectó el desarrollo de programas esenciales. Además, se destacó la falta de capacitación del personal y la existencia de vacantes sin cubrir en áreas clave, lo que generó una sobrecarga laboral.

En cuanto al transporte de material biológico, se detectaron fallas en la cadena de frío y la ausencia de protocolos estandarizados, lo que aumenta el riesgo de contaminación. También se identificaron problemas logísticos que dificultan la trazabilidad de las muestras, así como errores en la carga de datos y generación de informes, lo que afecta la confiabilidad de la información producida por el instituto.

La AGN recomendó modernizar la infraestructura y los equipos, actualizar los protocolos de transporte, capacitar al personal y mejorar los sistemas de gestión de datos para garantizar una respuesta más efectiva ante futuras crisis sanitarias.