La tensión entre Aerolíneas Argentinas y los sindicatos aeronáuticos ha aumentado considerablemente tras las recientes denuncias de irregularidades por parte de Pablo Biró, líder de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA). En una carta documento dirigida al presidente de la compañía, Fabián Lombardo, Biró expone serias preocupaciones sobre la falta de transparencia en la gestión de la aerolínea, incluyendo el incumplimiento en la presentación de balances e informes financieros, así como problemas en las operaciones comerciales con otras empresas.

Biró argumenta que estas irregularidades afectan tanto a los trabajadores como a los accionistas, y critica la negativa de Lombardo a retomar las negociaciones salariales en un momento crítico, justo antes de la temporada alta de vuelos. En respuesta, Aerolíneas ha descalificado las acusaciones, sugiriendo que la carta de Biró es una reacción a las críticas sobre su comportamiento y que carece de fundamentos concretos.

Las fuentes de la aerolínea también defendieron los acuerdos establecidos con otras compañías, como Latam y Mirgor, afirmando que son beneficiosos y que Biró ha estado en desacuerdo con la presencia de estas empresas en el país. La situación se complica aún más, ya que los sindicatos han advertido que la falta de avances en las negociaciones salariales podría llevar a un nuevo conflicto, similar al que ya vivieron en 2024, que causó importantes trastornos a los pasajeros.

Los sindicatos han solicitado un aumento del 40% en los salarios, mientras que la empresa ha indicado que no puede ofrecer más del 1% mensual, lo que podría desencadenar una nueva crisis en el sector. Con la presión aumentando, los líderes sindicales han comenzado a organizar asambleas en los lugares de trabajo para discutir las próximas acciones a tomar.