Victoria Villarruel ha tomado medidas decisivas en el Senado argentino al despedir a varios funcionarios clave en un intento de fortalecer su posición ante lo que se anticipa como un «año de hielo» bajo la presidencia de Javier Milei. En un movimiento estratégico, Villarruel reemplazó al director de administración del Senado con un colaborador de confianza, buscando así prepararse para la presión que se avecina desde la Casa Rosada.
La vicepresidenta se enfrenta a un entorno político complicado, ya que Milei ha ordenado la renuncia de su equipo cercano, lo que busca dejarla aislada y sin apoyo. En este contexto, Villarruel ha decidido actuar rápidamente, despidiendo a figuras como el director de Publicaciones, Diego El Haj, y otros funcionarios vinculados a Milei, en un intento de consolidar su poder en el Senado.
Uno de los cambios más significativos es la intención de Villarruel de nombrar a Francisco Funes como su nuevo director general de administración. Funes es conocido por haber criticado públicamente a Milei, lo que podría intensificar aún más las tensiones entre ambos. Este movimiento es visto como un intento de Villarruel de rodearse de leales mientras se prepara para enfrentar una posible confrontación con el presidente.
La situación en el Senado refleja una lucha de poder en curso, donde Villarruel busca mantener su influencia y resistir los intentos de Milei de debilitar su posición. Con el año 2025 a la vista, la vicepresidenta parece decidida a establecer un bloque sólido que le permita navegar los desafíos que se avecinan en el ámbito legislativo.
