En una intensa jornada que se extendió hasta la madrugada, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó el Presupuesto 2025, así como la ampliación del boleto estudiantil, pero también tomó una decisión controvertida al rechazar la ley de Ficha Limpia. Esta normativa, que buscaba inhabilitar a los funcionarios condenados por delitos graves, fue desestimada en una votación que ha generado críticas y cuestionamientos sobre la ética en la política porteña. El Congreso de la Nación también rechazó la iniciativa anti corruptos en la política.
La sesión comenzó el jueves a las 11:30 y concluyó cerca de las 6 de la mañana del día siguiente, marcando el cierre del período legislativo del año. Durante el debate, los legisladores también aprobaron modificaciones al Código Urbanístico y al Código Fiscal, además de sancionar una ley que garantiza un subsidio vitalicio a las víctimas de la tragedia de Cromañón. Sin embargo, el rechazo a la Ficha Limpia ha sido el tema más polémico de la jornada.
El rechazo a esta ley fue respaldado por varios bloques, lo que ha suscitado reacciones de desaprobación entre los ciudadanos y analistas políticos. La falta de apoyo a la Ficha Limpia ha sido interpretada como una defensa de la impunidad para aquellos que han sido condenados, lo que contrasta con el discurso de transparencia y responsabilidad que muchos legisladores proclaman.
Entre los que se manifestaron en contra de la Ficha Limpia se encuentra el bloque del PRO, que, a pesar de las críticas, decidió no avanzar con la iniciativa. Este hecho ha llevado a cuestionar la coherencia de sus posturas, especialmente en un contexto donde la ciudadanía demanda más responsabilidad y ética en la gestión pública.
La aprobación del Presupuesto 2025, que se logró con 31 votos a favor, 25 en contra y 3 abstenciones, también fue objeto de debate. Algunos legisladores, como Darío Nieto, defendieron el presupuesto argumentando que se ha logrado un equilibrio fiscal y una reducción del gasto público. Sin embargo, la falta de consenso en torno a la Ficha Limpia ha dejado un sabor amargo en la sesión, evidenciando una desconexión entre las decisiones legislativas y las expectativas de la sociedad.
La jornada maratónica en la Legislatura porteña ha puesto de manifiesto las tensiones y contradicciones dentro del cuerpo legislativo, así como la necesidad de un debate más profundo sobre la ética y la responsabilidad en la política.
