La reciente convocatoria a sesiones extraordinarias por parte del presidente Javier Milei ha generado un impacto significativo en la dinámica política de la provincia de Buenos Aires, especialmente en las estrategias del gobernador Axel Kicillof en la Legislatura. La decisión, anunciada por el vocero presidencial, Manuel Adorni, ha dejado en el aire varias negociaciones clave, ya que en el temario no se incluye el Presupuesto 2025, un tema crucial para la administración provincial.
El hecho de que el presupuesto nacional no esté en discusión ha llevado a Kicillof a considerar avanzar con su propio proyecto de presupuesto provincial, que se basa en proyecciones internas. Sin embargo, la falta de un presupuesto nacional puede complicar este proceso. Kicillof ha manifestado su intención de tratar temas como la Ley Fiscal Impositiva y la autorización de deuda, que son esenciales para la gestión del Estado en 2025.
La oposición, por su parte, ha expresado su preocupación por la falta de diálogo y ha solicitado celeridad en las negociaciones. Diego Garciarena, presidente del bloque UCR+Cambio Federal, ha señalado que, a pesar de las aspiraciones del gobernador de sancionar diversas iniciativas durante las sesiones extraordinarias, el ritmo actual sugiere que no habrá avances significativos antes de febrero o marzo.
Otro punto de atención es la posible eliminación de las PASO, que también figura en la agenda de las extraordinarias. El gobierno de Milei busca suspender estas primarias a nivel nacional, lo que ha llevado al peronismo bonaerense a presentar un proyecto para posponer las elecciones primarias del próximo año. Esta iniciativa, respaldada por Kicillof, busca evitar la realización de las primarias si se están considerando reformas significativas en el sistema electoral.
El contexto político se complica aún más con el debate sobre el desdoblamiento electoral, que dependerá de la decisión de Kicillof, quien tiene la potestad de convocar a elecciones provinciales. La situación actual refleja un escenario de incertidumbre y negociaciones continuas, donde cada movimiento en la Legislatura puede tener repercusiones significativas en el futuro político de la provincia.
