Argentina se encamina hacia un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que contempla la llegada de fondos frescos. Según confirmó el ministro de Economía, Luis Caputo, el Gobierno ya mantiene conversaciones informales con el organismo multilateral para delinear un programa que incluya desembolsos adicionales.
Si bien no se precisaron montos, trascendió que la negociación se centra en definir el cronograma y las condiciones para recibir esos fondos. «Estamos discutiendo cuánta plata es y cómo entrará ese dinero», señaló Caputo, dejando en claro que el nuevo acuerdo iría más allá de las revisiones periódicas del programa vigente.
Desde el FMI también confirmaron que Argentina «explora la opción de pasar a un nuevo acuerdo» y ponderaron los «resultados impresionantes» de las políticas económicas implementadas por la gestión de Javier Milei. Su vocera, Julie Kozack, destacó la reducción de la inflación, el superávit fiscal y la mejora en las reservas.
Estos avances, sumados a la fuerte baja del riesgo país, permiten al Gobierno negociar el nuevo programa desde una posición más holgada. Se barajan opciones como colocar nueva deuda en los mercados a tasas de un dígito o canjear bonos cortos por títulos de mayor plazo.
No obstante, la llegada de fondos frescos del FMI podría implicar mayores exigencias en cuanto a metas y reformas estructurales a cumplir. El mínimo a conseguir serían los USD 2.700 millones para afrontar el pago de intereses en 2025.
