María Tettamanti, recientemente nombrada secretaria de Energía, ha generado polémica al considerar la condonación de una deuda de 230 millones de dólares a Gas Camuzzi, empresa dirigida por Alejandro Macfarlane, un cercano aliado de Mauricio Macri. Tettamanti, quien fue mano derecha de Macfarlane en Camuzzi, llegó al cargo como parte de un acuerdo político entre Macri y Santiago Caputo, con el fin de asegurar el veto contra las universidades de Milei.

La deuda de Gas Camuzzi con Enarsa es parte de un problema más amplio que involucra a otras distribuidoras de gas como Metrogas, que adeuda 140 millones de dólares. Según las fuentes, la propuesta de Tettamanti implica una «compensación del pasivo contra el activo regulatorio», lo que en términos sencillos significa ajustar las deudas de las empresas a las tarifas congeladas. Este movimiento ha sido criticado por algunos expertos, quienes consideran que con tal nivel de deuda, Camuzzi podría incluso enfrentarse a la quiebra.

La influencia de Macri en el sector energético es evidente. Tettamanti responde a Daniel González, coordinador de Energía y también vinculado al ex presidente. Además, Emilio Apud, asociado previamente con Tettamanti en la Fundación Pensar del PRO, también está involucrado en el área. A pesar de estas conexiones, Javier Milei, actual mandatario, no parece oponerse a estos cambios, lo que ha levantado sospechas sobre posibles conflictos de intereses.

La situación en el sector energético es delicada, con desafíos como cortes de luz y falta de gas natural en diversas partes del país. La nueva secretaria de Energía enfrenta el reto de definir un sistema tarifario coherente y reducir los subsidios, problemas que han persistido por décadas. La decisión de condonar la deuda de Camuzzi y otras empresas será un tema clave en la agenda de Tettamanti.