El presidente de Argentina, Javier Milei, ha generado controversia con sus recientes declaraciones sobre el kirchnerismo y su enfoque económico. Durante una entrevista, Milei expresó su deseo de «ponerle el último clavo al cajón del kirchnerismo, con Cristina adentro», dejando claro su objetivo de erradicar la influencia del kirchnerismo en la política argentina. Además, se distanció de su vicepresidenta, Victoria Villarruel, criticando su visita a España para reunirse con Isabel Perón, a quien Milei considera que no merece reconocimiento debido a su pasado político.
El presidente también defendió las políticas de ajuste económico de su gobierno, afirmando que «la motosierra no para», en referencia a los recortes en el sector público. Según Milei, estos recortes buscan reducir el gasto del Estado y permitir una baja de impuestos. En cuanto a las elecciones internas del Partido Justicialista, Milei manifestó poco interés pero admitió que le gustaría ver el fin del kirchnerismo.
En el ámbito económico, Milei aseguró que la inflación seguirá disminuyendo y afirmó que incluso hay deflación en algunos sectores, como el de alimentos. Sin embargo, no precisó cuándo se levantarán las restricciones cambiarias, solo indicó que se hará cuando las condiciones sean adecuadas. En cuanto a las jubilaciones, sostuvo que han mejorado y que los precios de los productos consumidos por las clases bajas han subido a un ritmo menor que la inflación.
Finalmente, Milei abordó la controversia con las universidades, defendiendo las auditorías que su gobierno pretende implementar. Criticó a aquellos que se oponen a estas medidas y señaló que la resistencia proviene de sectores políticos que se benefician de las universidades. Según Milei, las marchas universitarias en su contra han disminuido en participación, lo que atribuye a que los estudiantes se dieron cuenta de que estaban siendo utilizados políticamente.
