Javier Milei envió un contundente mensaje al cuerpo diplomático del país. En un intento por alinear al servicio exterior con su política de gobierno, Milei declaró que aquellos diplomáticos que no abracen «las ideas de la libertad» deberán dejar sus cargos. Esta medida ha sido comparada con acciones de épocas de dictadura por diplomáticos, quienes consideran que esta imposición es inédita y antidemocrática.

El mensaje de Milei coincide con la destitución del embajador argentino en la ONU, Ricardo Lagorio, debido a su desacuerdo con la política del gobierno sobre la Agenda 2030 y las Islas Malvinas. Además, se produjo la salida del vicecanciller Leopoldo Sahores, siendo reemplazado por Eduardo Bustamante, un diplomático cercano a Mauricio Macri. Este movimiento es parte de un acuerdo entre Milei y Macri, que incluye el respaldo al veto contra los jubilados y las universidades.

La carta dirigida a los diplomáticos destaca la «labor titánica de Mondino» y solicita un cambio de rumbo en la política internacional. Milei critica la Agenda 2030 por considerarla un programa socialista que atenta contra la soberanía de los estados-nación. En este contexto, Milei formaliza una nueva doctrina para que ningún funcionario del gobierno apoye proyectos que violen los derechos fundamentales de vida, libertad y propiedad.

Diplomáticos han expresado su preocupación por esta medida, considerándola una invitación a que la canciller Mondino renuncie. Algunos han señalado que la intervención directa de Milei en la Cancillería es un hecho sin precedentes desde que Karina Milei designara a Úrsula Basset como interventora. La situación ha dejado a muchos diplomáticos preguntándose sobre el significado de «dar un paso al costado», ya que consideran que su lealtad es hacia el Estado, no hacia un gobierno en particular.