En un nuevo episodio de rechazo hacia los funcionarios del gobierno de Javier Milei, Karina Milei y Martín Menem fueron objeto de un fuerte escrache durante un acto partidario en La Plata. La protesta, que incluyó un cacerolazo y la presencia de carteles de repudio, fue organizada por un grupo de vecinos autoconvocados que se oponen a las políticas del gobierno. El evento se llevó a cabo en el Club Copara de Villa Elvira, y tuvo lugar después de que Menem sufriera un escrache similar en Río Gallegos, Santa Cruz, donde intentó inaugurar un local de La Libertad Avanza.

La manifestación en La Plata refleja un descontento creciente hacia el veto de Milei al financiamiento de las universidades, lo que ha desencadenado una ola de protestas en todo el país. A pesar de los intentos de los libertarios por establecer su presencia en la región, la respuesta de la comunidad fue contundente. Durante el acto, Karina Milei se dirigió a los presentes desafiando el rechazo: “Aunque no quieran que estemos acá; aunque no nos dejen gobernar y nos agredan en los actos, les decimos que no nos vamos a quedar de brazos cruzados. Que no les tenemos miedo”.

A lo largo de la semana, otros funcionarios libertarios también han enfrentado la ira de los estudiantes y ciudadanos en varias universidades. Por ejemplo, los diputados Agustín Romo y Santiago Santurio debieron retirarse rápidamente de la Universidad de La Plata ante la presión de un grupo de estudiantes que los esperaba. Este clima de hostilidad ha hecho que algunos legisladores busquen protección policial para evitar enfrentamientos directos con los manifestantes.

Mientras las tensiones continúan aumentando, la situación plantea interrogantes sobre el futuro del gobierno de Milei y su capacidad para mantener el apoyo en un contexto donde la oposición social se manifiesta de manera tan abierta y contundente. El rechazo hacia las políticas libertarias, especialmente en el ámbito educativo, parece estar consolidándose como un tema central en el debate público argentino.