Florencio Randazzo ha decidido desafiliarse del Partido Justicialista (PJ) tras el anuncio de Cristina Kirchner de su candidatura para presidir el partido. En una contundente declaración, Randazzo criticó abiertamente a la ex presidenta, acusándola de querer convertir al PJ en una «monarquía» y de estar llevando a la fuerza política hacia la destrucción. A través de sus redes sociales, el diputado de Encuentro Federal hizo pública su renuncia, que considera un acto de coherencia y dignidad en medio de un clima de creciente tensión en el peronismo.

Randazzo, quien se había afiliado al PJ a los 18 años, expresó su descontento con la dirección que ha tomado el partido bajo el liderazgo de Kirchner. En su mensaje, afirmó que muchos peronistas en todo el país no están dispuestos a ser parte de un sistema que, según él, se beneficia de la corrupción. «Les falta poco para terminar de destruirlo, como ya lo hicieron con la Argentina», sentenció, reflejando una profunda frustración con el estado actual del peronismo.

Este cisma en el PJ se produce en un contexto en el que la lucha por el liderazgo y la identidad del partido se intensifica. Mientras Cristina Kirchner busca consolidar su poder, otros referentes como Ricardo Quintela están levantando la mano para disputar la presidencia del PJ, lo que sugiere que la interna del peronismo está lejos de resolverse. Quintela ha manifestado su intención de competir y de construir un espacio que incluya a todos los sectores, lo que podría complicar aún más la agenda del kirchnerismo.

La decisión de Randazzo de abandonar el PJ también plantea interrogantes sobre el futuro de sus pares en Encuentro Federal y cómo responderán a la nueva dirección que Kirchner intenta imponer. A medida que las divisiones internas se hacen más evidentes, el peronismo enfrenta el desafío de articular una respuesta unificada ante el contexto político actual, que demanda cohesión y claridad en sus objetivos.