La situación energética se ha vuelto un tema de gran preocupación para la industria, especialmente de cara al próximo verano. La Unión Industrial Argentina (UIA) ha expresado su inquietud ante la posibilidad de que el gobierno implemente cortes programados de electricidad en grandes fábricas para evitar apagones masivos en los hogares. La propuesta de la UIA es conformar un comité de crisis con la Secretaría de Energía para coordinar estos cortes con las paradas técnicas que las empresas suelen realizar durante el período vacacional, lo cual podría mitigar el impacto en la producción.

El presidente de la UIA afirmó que desde hace varias semanas están en diálogo con funcionarios del área energética para abordar los problemas que podrían surgir en la temporada estival. Manifestó su deseo de participar en la elaboración de un plan de acción que permita gestionar mejor las interrupciones del suministro eléctrico. Según sus palabras, “si las interrupciones se dan en diciembre es una catástrofe. Pero si es en enero, febrero o marzo se puede administrar con las paradas técnicas por vacaciones o mantenimiento”. Este enfoque busca reducir la severidad de los cortes y asegurar que la industria pueda seguir operando sin contratiempos.

El contexto de esta preocupación es especialmente crítico, ya que el sector industrial ha estado enfrentando una caída considerable en su producción. Datos de la UIA indican que han sido 14 meses consecutivos de disminución interanual, con una caída del 12,8% en el acumulado del 2024. La mayoría de las empresas encuestadas reporta una utilización de su capacidad instalada por debajo de lo óptimo. Además, el contraste entre las declaraciones de diferentes funcionarios del gobierno, algunos afirmando que no habría cortes programados, mientras otros sí los prevén, ha generado confusión y ansiedad en el sector productivo.

El gobierno, consciente de la situación, está trabajando en un «Programa de Emergencia Verano 2024-2025» que busca mitigar la crítica condición de abastecimiento de energía. Este plan incluye medidas para incentivar a grandes usuarios a reducir su consumo, lo que podría ayudar a equilibrar la demanda y evitar cortes en el suministro a los hogares. A pesar de la incertidumbre, la colaboración entre la UIA y el gobierno parece ser clave para enfrentar los desafíos que se avecinan en el sector energético.