Javier Milei está furioso por la serie de escándalos y derrotas legislativas que han sacudido a su gobierno y ha decidido tomar medidas drásticas, incluyendo la expulsión de cinco diputados y un senador de La Libertad Avanza. Las tensiones internas en el bloque se han intensificado tras la polémica visita de Lourdes Arrieta a ex represores, lo que ha minado la credibilidad política del oficialismo en el Congreso. Además, la reciente denuncia penal de Arrieta contra Martín Menem ha sido el último clavo en el ataúd de su permanencia en la bancada.

Entre los diputados que están en la mira se encuentran Rocío Bonacci, Marcela Pagano, Pablo Ansaloni y el sanjuanino José Peluc. La situación se complica aún más por la percepción de traición hacia la dirección del partido, ya que algunos de estos legisladores han sido acusados de tener vínculos con el kirchnerismo. La presión por parte de Milei y su círculo cercano ha llevado a un ambiente de incertidumbre en el bloque, donde se discute la viabilidad de mantener a estos miembros en sus filas.

La decisión de Milei de expulsar a estos legisladores no solo busca restaurar el orden dentro de su partido, sino que también refleja su preocupación por el costo político que estas divisiones pueden acarrear. Sin embargo, algunos miembros del PRO se muestran escépticos sobre las consecuencias de esta acción, temiendo que la pérdida de estos votos en el recinto pueda debilitar aún más al oficialismo. La situación actual revela la fragilidad del liderazgo de Milei y la lucha interna que enfrenta en un contexto político cada vez más adverso.