Este jueves, el Senado argentino se prepara para llevar a cabo una doble sesión en la que se debatirán, en primer lugar, las modificaciones a la ley de jubilaciones y, posteriormente, se realizará una sesión especial enfocada en el aumento de las dietas de los legisladores. Esta decisión fue tomada en una reunión de Labor Parlamentaria que culminó la noche anterior, donde se planteó un pacto de no agresión respecto a ciertos temas controversiales que podrían desviar la atención del debate principal.

La ley de jubilaciones tiene el potencial de ser sancionada, con el respaldo esperado de varios bloques, incluyendo la UCR y el kirchnerismo. Este proyecto propone una actualización mensual de las jubilaciones basándose en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y contempla un aumento adicional del 8,1% para compensar la inflación acumulada desde enero. Sin embargo, el Ejecutivo ha manifestado su oposición a algunas de las modificaciones propuestas, lo que podría llevar a un veto por parte del presidente Javier Milei.

En cuanto al aumento de las dietas, este ha generado un intenso debate y críticas en la arena política. Se prevé que, si se aprueba, los sueldos de los senadores se incrementen de manera significativa, lo que ha sido calificado como un escándalo por diversos sectores, incluyendo el propio Milei. En respuesta a la presión pública, los líderes de las diferentes bancadas han expresado su deseo de desvincular el aumento de las dietas de los salarios de los empleados del Congreso, lo que sugiere una posible marcha atrás en la decisión anterior.

A lo largo de la jornada, además de las jubilaciones y las dietas, se abordarán otros temas legislativos, aunque algunos de estos podrían ser votados sin discusión abierta. Con un clima político tenso y la presión de la opinión pública, el resultado de estas sesiones en el Senado será clave para entender el rumbo de la política argentina en este momento crítico.