Los trabajadores municipales de Mar del Plata han decidido, tras varios meses de conflicto, aceptar la propuesta salarial presentada por el intendente Guillermo Montenegro. Este acuerdo pone fin a una serie de tensiones que se intensificaron a lo largo del año. La propuesta aceptada, que fue ratificada por la Comisión Directiva y el Cuerpo de Delegados del gremio, incluye un aumento salarial del 29% que se distribuirá en tres tramos: 10% en agosto, 10% en septiembre y 9% en octubre.
La realidad era evidente: Montenegro cuenta con el respaldo de la ciudadanía y a nadie le interesa en particular la situación de los empleados municipales y mucho menos la voz de un sindicato de estatales. Finalmente, con paciencia del intendente, se dió la lógica.
La disputa había alcanzado momentos críticos, especialmente cuando Montenegro denunció que el gremio exigía que los cargos en la municipalidad fueran «hereditarios», una demanda que se originó del convenio colectivo impulsado por el exintendente Carlos Arroyo. Este pedido provocó un fuerte malestar y descontento entre los trabajadores, quienes organizaron protestas, incluso en eventos destacados como el Premier de Padel Internacional, en un intento por visibilizar sus reclamos. Durante este tiempo, el intendente se mantuvo firme en su postura, enfatizando que cualquier agravio no era hacia su gestión, sino hacia la comunidad marplatense.
El conflicto no solo giró en torno a los salarios, sino también a las condiciones laborales y la política de ajuste que la administración de Montenegro había implementado. Los trabajadores cuestionaron la «vulneración de los derechos laborales» y la intención del intendente de declarar a ciertos empleados como «trabajadores esenciales», lo que les permitiría manejar la situación de huelgas. Este panorama ha dejado a los municipales en una situación difícil, ya que, a pesar de haber aceptado la propuesta, la incertidumbre persiste en torno a la estabilidad de sus derechos laborales.
Sin embargo, a solo 72 horas de alcanzar el acuerdo, el gremio sufrió la pérdida de Antonio Gilardi, un histórico líder sindical de los municipales, lo que añade un matiz de tristeza a un contexto ya complicado para el grupo sindical.
