La distribución de los subsidios al transporte en el Área Metropolitana de Buenos Aires ha desatado un nuevo foco de conflicto entre el Gobierno nacional y los principales municipios del interior del país. Las fuertes críticas surgieron luego de que trascendiera un presunto aumento de los fondos destinados a abaratar el costo del boleto de colectivo en la capital y alrededores.
Aunque las autoridades desmintieron haber tomado esa decisión, la mera especulación bastó para que decenas de jefes comunales fustigaran lo que consideran una «discriminación reiterada» hacia las provincias. En un duro comunicado, la Liga de Intendentes acusó al Ejecutivo de «profundizar la brecha» al beneficiar solo a los usuarios del transporte en el AMBA.
«Los subsidios incrementados hoy los pagamos todos los argentinos, pero el beneficio es solo para una región», cuestionaron los firmantes, que incluyen a Daniel Passerini (Córdoba), Pablo Javkin (Rosario) y Guillermo Montenegro (Mar del Plata), entre otros. Acusaron al Gobierno de un «evidente trato desigual» que convierte a los habitantes del interior en «ciudadanos de categoría inferior».
Esta reacción airada evidencia que la discusión por las tarifas diferenciales persiste, pese a que el secretario de Transporte, Franco Mogetta, explicó que no se anunció ninguna nueva medida. Es que, semanas atrás, la quita del Fondo Compensador dejó al descubierto las desigualdades al obligar a varios municipios a subsidiar con fondos propios hasta el 50% del valor del pasaje.
El enojo trascendió las fronteras partidarias y obtuvo el respaldo de gobernadores clave como Martín Llaryora (Córdoba) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe), decididos a visibilizar el «perjuicio a los habitantes de nuestras provincias». En paralelo, los intendentes insistirán con reuniones en Buenos Aires para resolver un reclamo que, de no encontrar eco, amenaza con profundizar la grieta territorial.
