El juez federal Sebastián Casanello echó luz sobre los presuntos negociados del Polo Obrero con los fondos destinados al programa Potenciar Trabajo. En una resolución de 168 páginas, el magistrado procesó a varios dirigentes de esta agrupación por desviar millones con fines partidarios.

La investigación arrancó en diciembre pasado luego de denuncias anónimas sobre extorsiones a beneficiarios del plan social. Tras analizar pruebas como escuchas y allanamientos, Casanello concluyó que «no fue su verdadera meta» ejecutar los proyectos asumidos, sino «financiar y robustecer» las actividades políticas del Polo Obrero.

Según la acusación, los imputados retuvieron indebidamente parte del dinero que debía llegar a los titulares del programa. «Se aprovecharon de la posición de poder que detentaban», remarcó el fallo al remarcar las amenazas a quienes se resistían a aportar.

El procesado más emblemático es Eduardo Belliboni, máximo referente del movimiento piquetero, acusado de administración fraudulenta junto a otros siete integrantes. Además, se le trabó un millonario embargo preventivo.

«No sólo se incumplió el objetivo previsto normativamente, generando un perjuicio al Estado, sino que usaron los fondos con fines particularizados», sentenció Casanello al detallar la doble arista delictiva.

En las próximas semanas, el juez deberá expedirse sobre la posible citación del ex funcionario Emilio Pérsico, señalado por el fiscal como parte de una «matriz de corrupción» que permitió las maniobras espurias.

La contundente resolución desnuda así un esquema de presunta corrupción y desvío de recursos sociales hacia la caja política del Polo Obrero. Una investigación que promete más capítulos en los tribunales de Comodoro Py.