El Ejecutivo Nacional ha establecido una medida trascendental al equiparar las contribuciones de las empresas de medicina prepaga con las obras sociales al Fondo Solidario de Redistribución (FSR). Este cambio busca propiciar una mayor competencia en el sector y brindar libertad de elección a los beneficiarios.
A través del Decreto 600/2024, publicado esta semana, se unifica el porcentaje de aportes y contribuciones al mencionado fondo en un 15%. La iniciativa apunta a simplificar el sistema de recaudación, evitando discrepancias en los montos aportados y garantizando una base de financiación más sólida y predecible.
«La modificación propuesta simplifica el sistema de aportes y contribuciones y elimina las disparidades relacionadas con las remuneraciones brutas mensuales, garantizando una mayor transparencia y equidad», justificaron desde el Gobierno Nacional.
Además, se deroga el artículo 19 bis de la Ley 23.660 para actualizar el marco legal vigente y adaptarlo a las necesidades actuales del sistema de salud. Las entidades deberán ofrecer planes que cumplan con criterios estrictos de equidad y transparencia, asegurando que todos los beneficiarios tengan acceso a una atención médica adecuada.
El decreto también obliga a las prepagas a ajustar sus planes de adhesión voluntaria a estos nuevos lineamientos. «No podrán supeditar la afiliación al cumplimiento de ningún requisito no previsto en la ley ni efectuar discriminaciones para acceder a la cobertura básica obligatoria», establece la normativa.
Desde el Ejecutivo resaltan que estas medidas buscan crear un sistema más justo y eficiente, donde los recursos se utilicen de manera equitativa en beneficio de todos. Se implementarán auditorías y controles para garantizar la correcta distribución de los fondos.
«Las medidas de transparencia y control son esenciales para mantener la confianza en el sistema de salud», señalaron fuentes oficiales.
