La disputa desatada esta semana en la interna del PRO luego de la convención partidaria tendrá su eco en el Congreso. Si bien los diputados del bloque amarillo aseguran mantener la unidad, lo cierto es que se evidencian dos posturas diferenciadas. Por un lado, el sector leal a Mauricio Macri que busca apuntalar los proyectos del gobierno, mientras que el grupo de Patricia Bullrich respalda sin reparos a Javier Milei.

Este reordenamiento interno del PRO choca con la estrategia de «ley por ley» que impulsará Macri, quien ya no dará un apoyo incondicional como en la primera etapa. Esta posición más distante molesta a los referentes de Bullrich, quienes tienen una importante representación en el armado de cara a 2025 en Ciudad de Buenos Aires.

Por su parte, la Unión Cívica Radical también evidencia diferencias, con un sector dialoguista encabezado por Rodrigo de Loredo y otros más opositorres liderados por Martín Lousteau Facundo Manes. Mientras que De Loredo apuesta por una relación más cooperativa, Manes acusa al Ejecutivo de «entregarle el país a una casta de oligarcas» y se declara en una «oposición» sin adjetivos.

Estos cruces y realineamientos en la oposición parlamentaria surgen en un contexto de incertidumbre por los alcances de la reciente Ley Bases y de cara a las elecciones de medio término de 2025, donde se definirán bancas fundamentales tanto en Diputados como en el Senado, especialmente en la Ciudad de Buenos Aires.