En los primeros cinco meses del año, el gobierno de Axel Kicillof logró un importante superávit fiscal producto del incremento de la recaudación impositiva. Según pudo averiguar este medio, entre enero y mayo se obtuvo un resultado financiero positivo de $689.614 millones, lo que equivaldría a casi dos masas salariales.

Este resultado se explica principalmente por el sostenido crecimiento de los ingresos corrientes. Los fondos recibidos por coparticipación federal del IVA y Ganancias fueron los de mayor protagonismo, sumando $3 billones entre ambos conceptos. Por otra parte, Ingresos Brutos -principal tributo provincial- creció un 277% interanual aunque por debajo de la inflación.

En cuanto a los gastos, la provincia desembolsó $7,2 billones en concepto de erogaciones corrientes. No obstante, continúa la disputa con Nación por mayores transferencias de recursos. Kicillof sostiene que la deuda asciende a $6 billones por obras detenidas y fondos recortados por la administración de Milei.

Mientras tanto, el gobierno bonaerense enfrenta complejas paritarias con los gremios docentes y de salud que reclaman compensación salarial. Kicillof demora una oferta concreta a la espera de mayores ingresos que le permitan cerrar acuerdos menos conflictivos.