Durante el primer trimestre de 2024, el Producto Bruto Interno de Argentina registró un preocupante desplome del 5,1% en comparación con el mismo período del año anterior, según datos oficiales del INDEC. Esta fuerte contracción es consecuencia directa de las severas medidas de ajuste fiscal y monetario implementadas por el gobierno de Javier Milei.
La caída interanual se extiende a prácticamente todos los componentes del PBI, con excepción de las exportaciones que crecieron 26,1% impulsadas por el sector agropecuario, beneficiado por un tipo de cambio más elevado. El consumo privado se desplomó 6,7%, mientras que la inversión registró un dramático descenso del 23,4%, evidenciando el freno a la obra pública para priorizar el equilibrio fiscal.
«La fuerte baja de la inversión se explica por la caída de 26,6% en construcciones y descensos de 26,3% en maquinaria y equipo y 20,7% en equipo de transporte», detalla el informe del INDEC. Solo seis de las 17 actividades económicas lograron números positivos, encabezadas por agricultura, ganadería y minería.
En términos desestacionalizados, el PBI se contrajo 2,6% respecto al último trimestre de 2023. Este segundo trimestre consecutivo en terreno negativo confirma oficialmente que la economía argentina ingresó en recesión, como anticipa el Fondo Monetario con una proyección de caída del 3,5% para 2024.
«Se espera una recuperación de 5% en 2025, con mejoras en consumo, inversión y exportaciones, además de una inflación proyectada en 45% tras el pico de 140% este año», mencionan fuentes oficiales alineadas al organismo internacional.
