En medio de la incertidumbre legislativa sobre el futuro de la tan ansiada Ley de Bases, el presidente Javier Milei se aleja de los debates parlamentarios para internarse en una gira internacional teñida de elogios y reconocimientos. A tan solo cinco días de la crucial sesión en Diputados, el oficialismo se enfrenta a un laberinto de negociaciones complicadas en torno a las privatizaciones, sin lograr desactivar las resistencias de bloques clave.

Mientras en Buenos Aires se multiplican los encuentros y conversaciones a puertas cerradas para destrabar la ansiada ley económica, Milei recorre el Viejo Continente entre alabanzas, premios y fastuosos homenajes. El mandatario fue objeto de distinciones en España, donde recibió la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid y un galardón del Instituto Juan de Mariana por su pertenencia libertaria.

En un discurso cargado de arengas, Milei no dudó en defender con ahínco sus polémicas políticas económicas. «Vamos a enviar un proyecto para que emitir dinero sea un delito de lesa humanidad», arengó desafiante ante sus simpatizantes europeos. Lejos de moderar su lenguaje, arremetió contra el líder español Pedro Sánchez al asegurar que «evidentemente, a pesar de haber estudiado economía no entendió o le gusta mucho el Estado para llevarse puesto a los españoles».

Mientras el presidente disfruta de los laureles internacionales, en el frente doméstico la aprobación de su ambiciosa reforma económica se tambalea. Los bloques dialoguistas en Diputados se inclinan por aceptar las modificaciones introducidas por el Senado, revirtiendo los rechazos a los impuestos a las Ganancias y Bienes Personales. No obstante, el punto neurálgico radica en las privatizaciones, donde el oficialismo tropieza con fuertes resistencias.

Los bloques de la UCR y Hacemos Coalición Federal defienden los cambios realizados en la Cámara Alta, limitando el alcance de las privatizaciones y excluyendo empresas estratégicas como Aerolíneas Argentinas y Correo Argentino. Lejos de ceder, el Ejecutivo exhorta a Diputados a «insistir» con la redacción original que contemplaba estas ventas.

En este contexto de arduas negociaciones, los aliados reclaman al Gobierno gestos públicos contundentes para desactivar las suspicacias en torno a los impuestos. «Esperamos que tenga grandeza y diga la verdad: los que quieren que vuelva Ganancias son ellos», advirtió un legislador de Hacemos.

Mientras Milei es coronado como el adalid del liberalismo en Europa, el futuro de su reforma económica en casa pende de un hilo. Las próximas jornadas serán cruciales para definir si el Ejecutivo logra imponer su hoja de ruta o si deberá transigir frente a los reparos de sus aliados parlamentarios.