Una denuncia por presunta falsificación de firmas desató una tormenta interna que tiene en vilo a La Libertad Avanza en la provincia de Río Negro y amenaza con mayores turbulencias para el espacio libertario a nivel nacional.

Ariel Zúñiga, hasta hace poco vicepresidente de la Junta Promotora partidaria bajo la órbita de la diputada Lorena Villaverde, presentó un contundente escrito ante la justicia electoral asegurando que «las firmas insertas -y que se me atribuyen- no me pertenecen ni fueron realizadas de mi puño y letra». Solicitó además un peritaje caligráfico para respaldar su acusación.

Según trascendió, el actual enfrentamiento se gestó luego de que Zúñiga recolectara cerca de 1300 adhesiones verificadas para la conformación del partido, en contraste con otras mil fichas cuestionadas que motivaron una investigación judicial por presuntas irregularidades. «Nosotros poníamos hasta el número de teléfono de los adherentes, no volcamos padrones», enfatizaron sus allegados.

Más allá de la gravedad de la denuncia en sí misma, el caso adquirió mayor dimensión al evidenciar una supuesta «maniobra para vaciar y avasallar voces disidentes» en el seno de La Libertad Avanza rionegrina, según palabras del propio denunciante.

Se supo que, ante el estallido del escándalo por las afiliaciones irregulares, Villaverde habría intentado «utilizar a Zúñiga como cortafuegos», desplazándolo de la conducción del PAMI local y unificando esa repartición con ANSES bajo otra dirigente cercana.

La interna alcanzó tal nivel de confrontación que allegados a la Presidencia comenzaron a tomar distancia de la legisladora libertaria. Trascendió que el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y el subsecretario Eduardo Menem, junto al diputado Miguel Pichetto, preparan un «plan B» para poner al frente partidario en Río Negro al ex candidato a gobernador Ariel Rivero.

En medio de la tormenta que sacude a LLA patagónica, también surgieron cuestionamientos hacia un juez que habría favorecido a Villaverde al suspender plazos para la conformación del partido, lo que fue «festejado como un gol» por su entorno.

La gravedad de los hechos denunciados mantiene en vilo al partido de Javier Milei en la provincia y anticipa nuevos frentes abiertos que amenazan con profundizar las divisiones internas en el espacio libertario a nivel nacional.