El Fondo Monetario Internacional delineó las características que tendría la anunciada «competencia de monedas» que impulsa el Gobierno de Javier Milei en la Argentina. Según un reciente informe técnico del organismo multilateral, este esquema no implicaría una dolarización completa ni el pago de impuestos en moneda extranjera.
En su análisis, el FMI descartó algunas propuestas planteadas inicialmente por el propio presidente Milei, como la posibilidad de abonar tributos en dólares. «Otras monedas no tendrían curso legal y el pago de impuestos se seguirá realizando en pesos», advirtió el documento.
Si bien el Fondo reconoció que los detalles del nuevo régimen monetario aún deben ser definidos, trazó algunas directrices clave. Por ejemplo, el Banco Central mantendría un rol protagónico, contrariando los anuncios sobre su eventual disolución.
«La estabilidad de precios seguirá siendo un objetivo primordial del Banco Central, en un contexto en el que los individuos son libres de ahorrar y realizar transacciones en las monedas que elijan», señaló el organismo. Además, la autoridad monetaria no podría financiar al Tesoro ni transferir ganancias al gobierno.
El FMI comparó esta «competencia de monedas» con los sistemas de flotación administrada vigentes en Perú y Uruguay, donde se permite el uso del dólar pero sin dolarizar completamente la economía. «Al BCRA se le prohibiría proporcionar financiación al gobierno y seguiría absteniéndose de transferir beneficios al Tesoro», agregó.
En cuanto a la «dolarización endógena» mencionada por Milei, que implicaría desplazar al peso con dólares atesorados, el Fondo no la contempla dentro del curso legal. «Es necesario seguir trabajando para definir algunos de los fundamentos clave», advirtió sobre este esquema aún en análisis.
En definitiva, el informe técnico del FMI parece acotar las ambiciones iniciales del líder libertario en materia monetaria y cambiaria, aunque aún quedan definiciones pendientes con el equipo económico. El organismo respalda la transición, pero con mayores controles y sin desmantelar al Banco Central.
