En un giro inesperado, el magnate tecnológico Elon Musk dio marcha atrás y retiró la demanda que había interpuesto contra OpenAI y su CEO Sam Altman. Esta decisión llega un día antes de una audiencia clave donde el juez revisaría el pedido de desestimación del caso por parte de la empresa de inteligencia artificial.
La disputa legal se remontaba a febrero, cuando Musk acusó a OpenAI de incumplir el acuerdo fundacional de mantener su tecnología de código abierto y sin fines de lucro. «Violaron su misión de crear IA en beneficio de la humanidad», alegó en ese momento el empresario.
No obstante, OpenAI rechazó las acusaciones señalando que Musk buscaba «control absoluto» sobre la compañía mediante una fusión con Tesla. Además, negaron la existencia de cualquier acuerdo vinculante con el sudafricano.
Esta retirada de la demanda no implica el fin del conflicto. Al ser desestimada sin perjuicio, Musk podría eventualmente reiniciar las acciones legales contra OpenAI.
«Musk claramente buscaba presionar a OpenAI antes de la audiencia, pero al final prefirió no arriesgarse a un fallo adverso del juez», opinó un analista legal consultado.
La pugna se enmarca en la feroz competencia por el liderazgo en inteligencia artificial. El año pasado, Musk fundó su propia startup xAI y lanzó el chatbot Grok AI para rivalizar con OpenAI.
«Es evidente que Musk no cejará en su empeño por posicionarse en la vanguardia de la IA, un área clave para el futuro de la tecnología», concluyó el experto.
