La Justicia Federal avaló la postura del Gobierno y ordenó que las empresas de medicina prepaga no puedan incrementar sus cuotas por encima de la inflación. Un fallo clave que frena los aumentos desmedidos que venían aplicando estas compañías.
En un contundente revés para el sector de las prepagas, el juez Juan Rafael Stinco hizo lugar a una cautelar de la Superintendencia de Servicios de Salud. Su resolución deja sin efecto todos los aumentos que las empresas realizaron desde el 1 de diciembre de 2023 en adelante.
«El magistrado ordenó a las prepagas retrotraer los valores de cuota a esa fecha y aplicar incrementos únicamente según la evolución del Índice de Precios al Consumidor», detalla la información oficial. Es decir, no podrán superar los ajustes por inflación.
Pero no es todo. Stinco también determinó que en un plazo de cinco días, las compañías deberán presentar un plan para reintegrar a los usuarios los montos cobrados en exceso desde diciembre. Una medida de alto impacto que alcanza al 95% de los afiliados a este sistema prepago.
De esta manera, el Gobierno de Milei logra una victoria crucial en su cruzada contra los aumentos especulativos del sector privado de salud. Un freno a los abusos que apuntaba a preservar el bolsillo de las familias ante subas descomunales e injustificadas.
