Un crudo cruce de acusaciones sacude al Congreso tras supuestas irregularidades en una trascendental votación en la Cámara Baja. El peronismo abrió una auditoría urgente para determinar si el oficialismo adulteró los resultados del polémico capítulo del tabaco en la Ley Ómnibus.
Según las actas parlamentarias, habría discrepancias entre lo anunciado por el presidente Martín Menem y el registro oficial de votos. Se denuncia que el riojano omitió contemplar varias abstenciones, incluyendo la solicitud a viva voz de los diputados María Luis Chomiak y Aldo Leiva.
«Menem cometió un grave error al cantar un resultado sin tomar en cuenta los votos orales y basándose solo en el sistema», advirtió un ex titular de Diputados bajo reserva. Los documentos también revelarían tres votos negativos que no fueron computados.
De corroborarse las anomalías, el resultado final habría sido un empate triple en lugar del ajustado respaldo oficialista originalmente proclamado. Una verdadera encerrona legislativa que ya desató un pandemónium en el recinto.
«Hay un quilombo grande», reconoció una legisladora que se abstuvo. La oposición ya puso a sus equipos a revisar todas las votaciones de la polémica ley para detectar posibles otras trampas. Incluso la tabacalera afectada analiza acciones legales.
El escándalo representa un duro golpe a la credibilidad parlamentaria en momentos donde las leyes del Gobierno chocan con un Congreso hostil. Un zarpazo más a la confianza ciudadana en las instituciones.
