El Gobierno argentino ha enviado el último borrador de la Ley Bases a los gobernadores y jefes de bloques en Diputados, en un intento de aprobarla en el Congreso antes del final de abril. Tras el fracaso del primer intento debido a un enfoque apresurado, ahora el Ejecutivo está siguiendo un cronograma cuidadoso para garantizar el éxito de la propuesta. Sin embargo, aún existen interrogantes sobre la postura de los gobernadores de la región de la Patagonia en relación a Ganancias, y se espera que el debate en el Senado no coincida con el Día del Trabajador.
El vicejefe de Gabinete, José Rolandi, ha trabajado en los últimos detalles de la re-redacción del proyecto, mientras el Gobierno evalúa los apoyos políticos que faltan en Diputados. Se espera que los gobernadores de Juntos por el Cambio respalden la propuesta, a excepción de aquellos que responden a Elisa Carrió. Aunque el rechazo de este grupo no preocupa en la Casa Rosada, ya que consideran que tienen poco peso como bloque.
Uno de los desafíos inmediatos es la evaluación de los gobernadores de la Patagonia, quienes son los más críticos con la propuesta de Ganancias. Sin embargo, el Gobierno confía en que la mejora en la oferta del piso y la introducción de nuevas escalas serán suficientes para convencer a la mayoría de ellos. Además, el ministro del Interior, Guillermo Francos, ha solicitado a los gobernadores de Juntos por el Cambio que le envíen listas con los nombres de los diputados que respaldarían la propuesta en el Congreso.
El Gobierno está en alerta ante posibles medidas de fuerza y movilizaciones por parte de los gremios más duros en el primer Día del Trabajador del gobierno de Javier Milei. Aunque el Presidente asegura que la ley avanzará, hay conciencia en el oficialismo sobre la importancia de medir bien los tiempos para evitar conflictos políticos. El único que expresa desinterés por acordar con bloques opositores para lograr la aprobación es el propio Presidente.
