Javier Milei, el nuevo presidente de Argentina, ha cedido a la presión de la generala Richardson y ha decidido frenar la construcción del reactor argentino Carem, así como cancelar el proyecto de Atucha III que contaba con financiamiento chino. Esta decisión ha generado preocupación en las autoridades de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), quienes han enviado una carta al personal expresando su inquietud por la situación presupuestaria crítica que atraviesa la institución. Según la carta, los fondos asignados para el año 2024 solo alcanzan hasta junio, lo que pone en riesgo el funcionamiento de la CNEA. Además, la falta de pagos a proveedores ha llevado a que algunos servicios se vean interrumpidos.

Durante un encuentro con Laura Richardson del Comando Sur de Estados Unidos, Milei se comprometió a frenar el avance del proyecto de Atucha III, así como otros acuerdos comprometidos con China. Esta decisión ha generado incertidumbre en la industria nuclear argentina, ya que no se cuenta con un plan claro para el desarrollo nuclear en el país. Adriana Serquis, titular de la CNEA, ha manifestado su preocupación por la falta de respuesta y claridad en relación a los planes para la industria nuclear. Además, Serquis ha presentado su renuncia en dos ocasiones, pero ha argumentado que no puede dejar vacante el cargo debido al riesgo nuclear que implica.

Según le revelaron al diario Clarín científicos y funcionarios argentinos que participaron del proyecto, el personal chino de la estación está compuesto por cinco científicos, un electricista y un cocinero.

«Es muy lenta para guiar o seguir misiles. Está preparada para seguir satélites o naves espaciales», afirmaron en alusión a la antena de comunicaciones 35 metros de diámetro que se encuentra en la base.

«Tampoco puede hacer espionaje sobre el territorio norteamericano por la curvatura de la tierra», aseguraron. La seguridad del predio está a cargo de la Policía de Neuquén y hace unos años atrás de una empresa privada, «nunca de soldados chinos».

Además, agregaron: «En cuanto a la información que recopila China, la CONAE puede tener acceso a la misma por medio de un convenio específico».

Por otro lado, la cancelación de proyectos nucleares en Argentina ha generado tensiones a nivel geopolítico. El país cuenta con un potencial nuclear reconocido a nivel mundial y había recibido financiamiento de China para la construcción de la cuarta central nuclear. Sin embargo, la intervención de Estados Unidos ha obstaculizado el avance de estos proyectos. La visita de una comitiva estadounidense durante el gobierno de Alberto Fernández fue clave para recabar información sobre la cooperación nuclear entre China y Argentina.