Javier Milei se reunió con la general Laura Richardson, jefa del Comando Sur de Estados Unidos, para fortalecer su alianza estratégica con el país norteamericano. Durante el encuentro realizado en Ushuaia, Milei transmitió una clara señal diplomática contra las intenciones de China en Tierra del Fuego y ratificó su postura en defensa de la soberanía nacional en las Islas Malvinas. El presidente destacó la importancia de construir alianzas estratégicas para defender la soberanía y abordar los problemas actuales. Esta alianza estratégica con Estados Unidos ha sido respaldada por importantes gestos de apoyo por parte de la Casa Blanca, como el apoyo en la negociación con el FMI y la facilitación de la compra de aviones de combate.
Milei decidió congelar los proyectos de inversión de China en Argentina para consolidar su fortaleza geopolítica. Entre las medidas tomadas se encuentran la suspensión de las obras de las represas hidroeléctricas en Santa Cruz, la exclusión de empresas chinas en la Hidrovía y la cancelación de la construcción de centrales nucleares en Buenos Aires. Además, se descarta que China tenga acceso a mayores yacimientos de litio y minerales raros, considerados insumos clave para futuros desarrollos tecnológicos. Estas decisiones van en línea con las advertencias de Richardson sobre las intenciones de China de construir un puerto en Río Grande que podría tener implicaciones estratégicas en la Antártida.
Durante la reunión, Milei aprovechó para ratificar su rechazo a la construcción del puerto multipropósito en Río Grande, argumentando que la nueva base naval que Argentina está construyendo con el respaldo de Estados Unidos cumplirá con los mismos objetivos. El presidente recalcó la importancia de la alianza estratégica con Estados Unidos para defender la soberanía y abordar los desafíos actuales. Milei considera que, a pesar de los cambios políticos y diplomáticos, Argentina y Estados Unidos comparten una afinidad natural como países de la tradición occidental.
