El Gobierno argentino está buscando postergar pagos de deuda por un monto de $54 billones hasta después de las elecciones de 2025. El Ministerio de Economía lanzará un canje de bonos en pesos, de carácter voluntario, que permitirá a los tenedores públicos y privados entregar sus bonos a cambio de una canasta de nuevos títulos atados al índice de precios oficial. Con esta operación, el Gobierno busca aliviar la carga de intereses de deuda y hacer el ajuste fiscal más llevadero. Se estima que los vencimientos elegibles para el canje suman 54,5 billones de pesos, equivalente a 28 puntos del Producto Bruto Interno (PBI) o a USD 64.420 millones.
El canje propuesto por el Gobierno argentino busca cambiar el perfil de la deuda en pesos y extender los plazos de vencimiento. Los bonos que podrán ingresar al canje incluyen títulos CER cortos, así como bonos dollar linked y bonos duales. Los tenedores que ingresen al canje deberán aceptar una canasta compuesta por cuatro bonos atados a la inflación, con vencimientos en diciembre de 2025, 2026, 2027 y junio de 2028. Esta operación busca reducir la carga de intereses a pagar y, por lo tanto, disminuir el superávit primario necesario para alcanzar el déficit cero.
El Gobierno argentino ya había explorado la posibilidad de realizar una operación de canje de deuda en pesos desde el inicio del mandato del ministro de Economía, Martín Caputo. En enero, se reunieron con bancos para analizar esta medida y recibieron el respaldo del Fondo Monetario Internacional (FMI) para mejorar el perfil de vencimiento de la deuda interna. Se espera que esta operación permita al Gobierno postergar vencimientos de deuda en pesos hasta después de 2025.
