El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, ha lanzado una advertencia contundente a los narcotraficantes después de realizar una requisa sorpresa en la cárcel de Piñero. En un operativo que se asemeja a los realizados por el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, las autoridades encontraron facas, celulares y chips de teléfonos celulares. En redes sociales, Pullaro compartió imágenes de los presos sin remeras y fuertemente custodiados, y declaró: «Cada vez la van a pasar peor». Según el gobernador, el objetivo es poner fin a la impunidad y la extorsión que se genera desde las cárceles hacia la sociedad.
El gobierno de Santa Fe ha dejado claro que no retrocederá ante las amenazas de los narcotraficantes. El ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, afirmó que el tiempo del «home office liberado» en las cárceles ha terminado y que se implementarán medidas más estrictas para controlar a los presos. Según el gobierno, las cárceles son el origen de las órdenes que generan inseguridad en la provincia, y se busca restaurar la tranquilidad de los ciudadanos.
La requisa en la cárcel de Piñero es parte de los esfuerzos del gobierno de Santa Fe por combatir el narcotráfico y la inseguridad. En el operativo, se inspeccionaron cuatro pabellones donde se encuentran detenidos sicarios y operadores de bandas narcocriminales. Se decomisaron facas, celulares y chips de teléfonos celulares, que fueron puestos a disposición de la justicia. Además, se realizó una revisión exhaustiva de los internos, utilizando rayos X para detectar posibles objetos ocultos en sus cuerpos.
La cárcel de Piñero ha sido escenario de diversos incidentes relacionados con el narcotráfico en el pasado. Ante la situación, el gobierno de Santa Fe ha implementado medidas para fortalecer el control y la seguridad en la prisión. Desde el inicio de la gestión, se han trasladado más de 1200 detenidos de comisarías a unidades penitenciarias, restringiendo las visitas de los presos de alto perfil. Con estas acciones, el gobierno busca enviar un mensaje claro a los narcotraficantes: «Cada vez la van a pasar peor».
