Once personas fueron demoradas en una serie de allanamientos realizados por orden del fiscal Franco Carbone en el marco de la investigación de amenazas contra el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro. Estas amenazas fueron llevadas a cabo mediante balaceras, y se sospecha que están relacionadas con una banda narcocriminal liderada por Mauricio Ayala. El objetivo principal de los allanamientos era dar con el paradero de Ayala, quien es señalado como el jefe de esta organización dedicada a la venta de drogas al menudeo en la zona del Parque Oeste de Santa Fe. Además, tres policías fueron imputados por presunta complicidad con esta banda.

En el marco de esta investigación, se realizaron nueve allanamientos en domicilios relacionados con la banda narcocriminal, resultando en la detención de once personas. Durante los allanamientos, se incautaron dos camionetas, una motocicleta, teléfonos celulares, 520 dólares y 2.569.840 pesos argentinos. A pesar de los esfuerzos, el principal sospechoso, Mauricio Ayala, no fue encontrado. Se le atribuye ser el responsable de seis balaceras ocurridas entre diciembre del año pasado y enero de este año, en las cuales se dejaron notas amenazantes dirigidas al gobernador Pullaro y a una brigada policial. Estas balaceras buscaban generar «conmoción pública» en el marco de la disputa territorial entre grupos narcocriminales por la venta de estupefacientes al por menor.

El gobernador Pullaro ha recibido una serie de amenazas contra él y su familia desde que asumió el cargo y comenzó a implementar políticas públicas para combatir las organizaciones criminales. En este contexto, decidió que sus allegados abandonaran la ciudad de Rosario para resguardar su seguridad. A pesar de las amenazas, el gobernador afirmó que no se amedrentará y continuará luchando contra la delincuencia, mejorando los niveles de violencia y seguridad en la provincia.