La Unión Cívica Radical (UCR) se enfrenta nuevamente a una prueba de unidad con el reciente Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) emitido por el Gobierno de Javier Milei. Esta medida ha generado divisiones dentro del partido, especialmente entre el presidente de la UCR, Martín Lousteau, y los gobernadores radicales. Sin embargo, se está trabajando en un entendimiento entre los legisladores Víctor Zimmermann y Francisco Monti para evitar una ruptura formal. El debate sobre la validez del DNU comenzará este jueves y la UCR tendrá un papel crucial, ya que sus dos votos en la Comisión Bicameral pueden ser determinantes.

Víctor Zimmermann y Francisco Monti, senador y diputado respectivamente, son los dos correligionarios que cobran protagonismo en este debate. Ambos forman parte de la Comisión Bicameral, que cuenta con un total de 16 legisladores. El poroteo de votos muestra un empate entre el oficialismo y el kirchnerismo, por lo que la postura de la UCR adquiere una gran relevancia. Sin embargo, estos dos votos están atravesados por la interna radical. Zimmermann es cercano al ex gobernador Ángel Rozas y Monti forma parte de un nuevo espacio denominado «Liga del Norte Grande», conformado por radicales cercanos a los gobernadores.

Ante la posibilidad de que la UCR vote dividida en la Comisión Bicameral, se ha propuesto tratar y debatir el DNU por partes como una alternativa que evite la ruptura del partido. Zimmermann y Monti están a favor de esta propuesta y buscan votar de la misma manera para evitar ser la cara visible de la división interna. Sin embargo, las probabilidades de que esta propuesta sea aceptada son mínimas, ya que la ley establece que la bicameral debe expedirse sobre la validez formal del DNU en su totalidad.

A pesar de eso, la UCR justifica su postura argumentando que este DNU abarca una amplia gama de temas y nunca antes se había analizado uno de esta magnitud. Aunque la propuesta alternativa de tratar el DNU por partes será rechazada, representa una salida elegante para respaldar las reformas consideradas necesarias por el partido sin quedar directamente vinculados al Gobierno. La unidad de la UCR está en juego y su postura en este debate marcará el rumbo de la interna partidaria.