La Unión Cívica Radical (UCR) está debatiendo su rol como oposición al presidente Javier Milei y profundizando sus internas, particularmente en relación a las diferencias entre el presidente del partido, Martín Lousteau, y los gobernadores provinciales. En una serie de declaraciones recientes, Lousteau ha expresado su deseo de que la UCR deje de ser simplemente un partido parlamentario y adopte una postura más combativa frente al gobierno. Estas declaraciones han generado malestar entre los gobernadores, quienes han adoptado un enfoque más dialoguista con el oficialismo en el Congreso.
En particular, la reunión de Lousteau con intendentes radicales de todo el país ha generado tensiones internas. Algunos correligionarios han expresado su malestar por no haber sido invitados a la reunión, lo que ha sido interpretado como un gesto de exclusión por parte de Lousteau hacia los gobernadores y sus aliados. Además, las declaraciones de Lousteau sobre el DNU emitido por Milei en diciembre han generado controversia. Lousteau ha expresado su oposición al DNU y lo ha calificado de inconstitucional, lo que ha sido criticado por aquellos que consideran que la UCR debería apoyar las reformas propuestas por el gobierno en temas como la reforma laboral y la Ley de Alquileres.
