En el gobierno argentino, existe preocupación en un sector del gabinete debido a lo que han llamado el «algoritmo de Yrigoyen» que se le arma al economista Javier Milei en Twitter. Según La Política Online, el presidente muestra una adicción a las redes sociales y consume una realidad adulterada por sus propios trolls. Se ha observado que el presidente da «likes» a cientos de tuits por día, en su mayoría publicaciones de los trolls libertarios que inundan su timeline. Además, se ha notado que el presidente retuitea imágenes falsas de sí mismo y reproduce contenido adulterado para su conveniencia.
El comportamiento del presidente en redes sociales ha llamado la atención, ya que se le ha visto dar «likes» a una gran cantidad de tuits en poco tiempo, incluso en momentos en los que debería estar ocupado en reuniones importantes. También se ha notado que da «likes» en horas de la madrugada, lo que indica un comportamiento típicamente adictivo. La consultora Ad Hoc ha analizado los favoritos de Milei en Twitter y ha encontrado que tres de cada cinco conceptos asociados a él se refieren a sus cruces con Lali Espósito. Esto ha llevado a preguntarse si esta atención en las redes sociales es una estrategia o una casualidad.
Lo que preocupa al gabinete no es tanto la ayuda de los militantes de Milei para instalar polémicas, sino que el propio presidente se las cree. Se ha identificado que la usina del «algoritmo de Yrigoyen» se encuentra en el Salón de las Mujeres de la Casa Rosada, donde se encuentra el grupo Break Point, conocido como «la comunidad del bosque», que defiende al presidente de los ataques en redes sociales. Incluso, el propio Milei ha dado entidad a estos ataques al retuitear a este grupo. Además, se ha observado que el presidente presta más atención a las redes sociales que a otros canales de comunicación política, lo que lleva a gobernadores y políticos a enviarle mensajes a través de Twitter para captar su atención.
