La inflación de enero en Argentina fue del 20,6%, lo que representa una disminución de cinco puntos en comparación con el pico alcanzado en diciembre. Este dato fue difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y refleja una leve desaceleración en el índice de inflación. En los últimos doce meses, la inflación acumulada alcanzó el 254,2%. Los sectores que experimentaron los mayores aumentos fueron Bienes y servicios, Transporte y Comunicación, mientras que Alimentos y bebidas no alcohólicas aumentaron un 20,4%. Los analistas consultados por el Banco Central prevén una baja sostenida en la inflación hasta julio, donde se estima que sea del 7,9%.

Los economistas explican que la desaceleración de la inflación dependerá de si se produce una devaluación de la moneda. Federico Zirulnik, economista del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (CESO), destaca que la licuación salarial funciona como un ancla para contener los precios. Sin embargo, advierte que es difícil pensar que no habrá una nueva devaluación con una inflación tan alta. Por otro lado, el gobierno argentino no se muestra dispuesto a utilizar dólares para sostener el tipo de cambio.