En el reciente Foro Económico Mundial de Davos, el presidente argentino Javier Milei realizó un apasionado discurso en defensa del capitalismo, generando diversas reacciones. Elon Musk elogió su explicación sobre la prosperidad de los países, mientras que el semanario alemán Der Spiegel señaló que Milei no llevó su «motosierra retórica» al evento. Según ellos, los capitalistas presentes en Davos son demasiado izquierdistas para el presidente argentino. Por otro lado, la iniciativa Taxmenow, conformada por personas adineradas a favor de pagar impuestos, también tuvo opiniones encontradas sobre el discurso de Milei.

El discurso de Milei fue considerado polarizador por un millonario integrante de Taxmenow. Afirmó que se trata de un «turbocapitalismo» que no ofrece una mirada crítica suficiente sobre el tema. Además, la Radio y Televisión Suiza verificó algunas afirmaciones del presidente argentino, como la idea de que el capitalismo acaba con la pobreza. Mencionaron que, si bien la extrema pobreza ha disminuido desde 1820, los límites establecidos por el Banco Mundial para definir la pobreza solo garantizan la supervivencia en el mejor de los casos.

En cuanto a la intervención del Estado, Milei sostuvo que siempre trae consecuencias negativas. Sin embargo, varios de los millonarios presentes mencionaron que países como Suecia, Noruega y Suiza tienen un Estado social desarrollado y son exitosos. La radiotelevisión suiza también destacó que Suecia regula el mercado laboral, interviene en el sector de la salud y tiene un alto ingreso promedio de los hogares. Aunque Milei criticó la intervención estatal y los impuestos, los integrantes de Taxmenow consideran que la redistribución es importante para reducir la desigualdad y proteger los derechos humanos.

Aunque Milei defendió el capitalismo a ultranza en Davos, su postura no refleja los valores del Foro Económico Mundial, que aboga por un nuevo capitalismo de «stakeholder» en lugar de «shareholder». Aunque hubo aplausos para Milei al final de su discurso, algunos consideran que la perspectiva de hacer más dinero sin ser molestado por el Estado es tentadora, pero no refleja los ideales de justicia y protección del medio ambiente que se promueven en Davos.