El mercado financiero argentino experimentó una jornada de incertidumbre, donde las dudas de los inversores se hicieron sentir con fuerza. A pesar del éxito en la colocación de los Bonte 30 en pesos, que marcaba el regreso del país al mercado de capitales internacional, los actores locales se mostraron cautelosos, enfocados en las elecciones de medio término de octubre.

Este clima de incertidumbre política se reflejó en la caída de la Bolsa y en un alza moderada de los bonos soberanos, que apenas lograron mover el riesgo país, manteniéndolo por encima de los 600 puntos básicos. Los bonos con legislación extranjera fueron los más afectados, con pérdidas significativas.

El contexto internacional tampoco brindó el apoyo necesario. Las idas y vueltas en las decisiones sobre aranceles por parte de Estados Unidos, sumadas a las preocupaciones sobre el crecimiento económico global, generaron confusión entre los inversores. La reunión entre Donald Trump y Jerome Powell, titular de la Reserva Federal, no logró calmar las aguas, ya que la FED mantuvo su postura sobre las tasas de interés.

En este escenario, el dólar se fortaleció debido a la demanda de la Ciudad de Buenos Aires y las provincias para cumplir con sus obligaciones de deuda. El dólar Contado con Liquidación (CCL) y el dólar blue experimentaron subas, mientras que el dólar MEP recortó ganancias al final de la jornada. La suba del dólar también tuvo su impacto en el sector agropecuario, impulsando la actividad comercial.