En un contexto de marcada inestabilidad económica, con el valor del dólar rozando los 1400 pesos, el presidente Javier Milei optó por una inusual aparición mediática nocturna en el programa de Alejandro Fantino. La extensa entrevista, que se prolongó por tres horas hasta pasada la medianoche, buscaba transmitir calma a los mercados, pero terminó generando más comentarios por sus particularidades que por su efectividad. Durante la emisión, el mandatario recurrió a un títere para expresar conceptos sobre el liberalismo, una puesta en escena que, por suerte, fue superada en audiencia por una transmisión del CONICET sobre moluscos.

La informalidad del encuentro llegó a tal punto que el Presidente estuvo a punto de olvidar una obligación crucial de su cargo. En un momento de la entrevista, debió interrumpir la conversación para, tras bambalinas, firmar de manera electrónica un decreto que debía ser publicado ese mismo día en el Boletín Oficial. Al regresar, justificó la interrupción con un «Tenía que firmar un decreto antes de las 12, ya lo firmé electrónicamente» y añadió, «Y sí, man, laburo de presidente, loco», en un tono que buscaba normalizar la situación.

Otro de los momentos más controvertidos de la noche fue cuando el Presidente atribuyó la reciente escalada del dólar a la vicepresidenta Victoria Villarruel. La acusó de haber habilitado una «sesión ilegal» en el Senado que, según su visión, «rompió el equilibrio fiscal» y generó «ruido» que derivó en una «corrida» y un «ataque especulativo». Esta declaración, que contradice la postura de su propio equipo económico que sostiene que el dólar «flota», expuso tensiones internas y dejó en evidencia la compleja dinámica dentro del oficialismo. La desgrabación oficial de la entrevista, curiosamente, omitió el segmento en el que el mandatario interactuaba con el títere.