La polémica estalló en el ámbito de la salud pública tras las declaraciones de la viceministra Cecilia Loccisano sobre la estructura del Hospital Garrahan. Loccisano denunció que el hospital cuenta con 953 empleados administrativos y solo 478 médicos de planta, señalando que el presupuesto destinado a sueldos administrativos supera al del cuerpo médico. Según la viceministra, esta situación evidencia un problema de gestión y control, donde la burocracia pesa más que la salud de los niños.
Ante estas acusaciones, la diputada Graciela Ocaña salió al cruce con una dura respuesta a través de redes sociales. Ocaña recordó que los equipos de salud se conforman por médicos, enfermeros, técnicos, administrativos y distintos profesionales, y acusó a Loccisano de «faltar a la verdad» al afirmar que hay 953 burócratas y solo 478 médicos. «Si hay ñoquis: señálalos y echalos, hace un año y medio que estás a cargo del sistema de salud», sentenció Ocaña, instando a la viceministra a tomar medidas concretas en lugar de «mentir» y «falsear» la información.
Ocaña también cuestionó la preocupación de Loccisano por los residentes, recordando que las residencias son financiadas por su Ministerio y que es su responsabilidad aumentar el valor de los módulos que reciben.
Para contextualizar la discusión, un usuario le consultó a Grok sobre las proporciones en las funciones de un hospital de las características del Garrahan, quien señaló que estudios sugieren un rango de 2 a 10 administrativos por médico, dependiendo del sistema de salud y tipo de hospital. Grok indicó que, con una ratio de 2:1, el Hospital Garrahan se encuentra en el extremo inferior de este rango, lo cual podría considerarse razonable para un hospital pediátrico de alta complejidad, aunque algunos cuestionan su eficiencia. Grok también aclaró que en la categoría «administrativos» entran enfermeros, camilleros, ambulancieros, personal de limpieza y cocina, entre otros, y no solo personas detrás de un escritorio, destacando que todos estos roles son imprescindibles.
