Las elecciones en 365 localidades de Santa Fe estuvieron marcadas por un histórico ausentismo, con un 50% de la población que no acudió a las urnas. En este contexto, el peronismo logró un buen desempeño, imponiéndose en seis de las principales ciudades de la provincia, incluyendo Rosario, donde Juan Monteverde, en alianza con el PJ, obtuvo una victoria histórica.

El gobernador Maximiliano Pullaro celebró prematuramente, afirmando que su fuerza se impuso en más del 70% de las localidades. Sin embargo, el análisis de los resultados revela un panorama más complejo. Si bien el espacio de Pullaro y el peronismo mostraron una paridad en gran parte del territorio, La Libertad Avanza (LLA) no logró una buena elección, imponiéndose únicamente en Villa Constitución con el 34% de los votos. Esto confirma la distancia entre la popularidad de Javier Milei y el desempeño de los libertarios en las elecciones locales.

En Rosario, Monteverde se alzó con el triunfo con el 30,6% de los votos, relegando al segundo lugar a Juan Pedro Aleart, de LLA, que había ganado las primarias. El espacio impulsado por Pullaro y el intendente Pablo Javkin logró una importante remontada, obteniendo el 25,6%, pero no fue suficiente para alcanzar los primeros puestos.

El alto nivel de ausentismo plantea interrogantes sobre el futuro político de Santa Fe. La baja participación electoral refleja descreimiento, desilusión y desencanto, lo que sugiere que muchos ciudadanos no encuentran en la oferta de candidatos las soluciones a sus problemas.