La Vicepresidente de la Nación y titular del Senado, Victoria Villarruel, sumó un nuevo capítulo a la tensión interna del oficialismo al lanzar una fuerte definición sobre la situación judicial que atraviesa el jefe de Gabinete. Durante una breve actividad fuera de Buenos Aires, la funcionaria expuso públicamente la demorada rendición de cuentas del ministro coordinador, cuyo patrimonio y gastos recientes se encuentran bajo la lupa de la Justicia.

Al ser consultada sobre las sospechas que pesan en torno a los movimientos financieros del funcionario, la vicepresidenta evitó rodeos y fue tajante: “Estamos esperando todos la declaración jurada de Adorni”. El comentario caló hondo en la coalición de gobierno, dado que expone el llamativo retraso en la presentación de los documentos patrimoniales, una promesa de transparencia que desde la cúspide del Poder Ejecutivo habían calificado como inminente hace ya quince días.

Fiel a su perfil autónomo, Victoria Villarruel prefirió llamarse a silencio y retirarse con una sonrisa cuando los cronistas le preguntaron si el cuestionado integrante del gabinete nacional debería dar un paso al costado. Asimismo, aprovechó el contacto con los medios para diferenciarse de los modos frontales de Javier Milei, remarcando que ella prioriza el respeto hacia todos los sectores para garantizar la convivencia social, delegando cualquier explicación sobre el escándalo directamente en la figura presidencial.