El presidente Javier Milei desairó a 19 embajadores de países árabes que aguardaban junto a la canciller Diana Mondino en el Centro Cultural Islámico de Palermo. El sorpresivo gesto del mandatario, que aparentemente se negó a participar al enterarse de la presencia del representante palestino, desató un nuevo foco de malestar diplomático.
Según fuentes consultadas, Milei optó por no concurrir al último momento pese a que la reunión estaba pautada en agenda oficial. La Cancillería no logró justificar la ausencia presidencial, mientras que desde la Casa Rosada ensayaron dos excusas contradictorias: que Milei firmaba decretos o que se bajó al advertir la presencia del embajador palestino.
«Decir que Hamas es todo el mundo árabe-islámico es falso, doloroso y muy peligroso», lamentó un dirigente comunitario presente, en alusión a los reiterados alineamientos de Milei con la postura de Israel sobre el conflicto en Gaza.
El desplante a los diplomáticos ocurrió un día después de que Cancillería adhiriera a un comunicado impulsado por Estados Unidos que propone un alto al fuego y la conformación de dos estados palestino e israelí. Un sutil cambio de tono que habría disgustado al presidente.
Si bien los países árabes optaron por no expresar mayores críticas para evitar tensiones, el episodio socavó la imagen de Mondino, quien estaría analizando su renuncia ante las constantes contradicciones del mandatario. «Está de salida», afirmaron fuentes oficialistas sobre la continuidad de la canciller.
