La celebración religiosa oficial por el Día de la Independencia dejó varios mensajes de fuerte peso institucional en la Catedral metropolitana. Ante la mirada atenta de Javier Milei, que presenció la ceremonia en primera fila tras caminar desde la Casa Rosada junto a su comitiva, se emitió un discurso enfocado en los problemas estructurales del país, la necesidad de transparencia y el reclamo de una mayor cohesión social frente a las divisiones actuales.

Durante la homilía, Jorge García Cuerva advirtió sobre los peligros de transitar por caminos que conducen a laberintos sin salida, mencionando explícitamente la intolerancia, los enfrentamientos constantes y la descalificación de quienes piensan diferente. En ese sentido, apuntó hacia quienes profundizan la brecha social y exigió terminar con las «cuevas de la corrupción», argumentando que estas maniobras solo logran que «los pobres sean cada vez más pobres y ellos escandalosamente más ricos». Además, aclaró que la honestidad es una obligación transversal, remarcando que «esto no es cuestión de ser de tal o cual período político o gobierno de turno, es cuestión de ser o no honestos y transparentes».

El mensaje también incluyó observaciones sobre la distancia entre la dirigencia y la ciudadanía, señalando que el pueblo suele quedar al margen de discusiones abstractas. En un pasaje que aludió indirectamente a las políticas de ajuste, se defendió la inversión en los sectores más vulnerables, poniendo como ejemplo el funcionamiento de los centros asistenciales para personas con discapacidad. Hacia el cierre de la jornada, apelando al sentimiento popular, se recurrió a una frase de Lionel Messi posteada tras la consagración mundialista de 2022 para convocar a la unión: «Demostramos una vez más que los argentinos cuando luchamos juntos y unidos somos capaces de conseguir lo que nos propongamos».