En una decisión inédita, el presidente Javier Milei ordenó no renovar las acreditaciones para los periodistas de Clarín que cubren la Casa Rosada, limitando así el acceso directo del grupo periodístico al Palacio de Gobierno. Esta medida representa un hecho sin precedentes, ya que ni siquiera durante los años de mayor confrontación entre el kirchnerismo y Clarín se había restringido de esta forma el ingreso de sus periodistas. Actualmente, los profesionales de Clarín solo pueden ingresar a eventos especiales y no cuentan con el pase habitual que les permite el acceso libre mediante huella dactilar, privilegio que sí mantienen otros medios.
La medida se concretó bajo la gestión del vocero Manuel Adorni, quien fue el encargado de no renovar las acreditaciones. Fuentes del diario confirmaron que están en negociaciones para revertir la situación, aunque la tensión entre Milei y Clarín viene de antes. En julio pasado, el presidente amenazó directamente al grupo con que «no se van a quedar con Telefónica», en referencia a la compra de esta empresa por parte de Telecom, una operación que el gobierno intentó frenar a través de la Secretaría de Industria y Comercio y la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia. Sin embargo, en junio un fallo judicial habilitó la continuidad de la compra.
En paralelo, Milei ha promovido una censura previa para evitar la difusión de audios que involucran a su hermana Karina, mientras mantiene en su cuenta de Twitter un tuit fijado titulado «Clarín: La gran estafa argentina», lo que refleja la confrontación abierta con el grupo mediático. Esta situación genera un clima de tensión y debate sobre la libertad de prensa y el acceso a la información en el contexto político actual.
