El gobierno selló un importante acuerdo comercial y de inversiones con Estados Unidos, una iniciativa que busca revitalizar las exportaciones y fortalecer los lazos económicos bilaterales. El entendimiento, cuyo marco inicial se estableció a fines del año anterior, fue formalizado esta semana y se espera que genere un impulso significativo en la balanza comercial del país sudamericano. El Canciller Pablo Quirno y el Representante Comercial estadounidense, Jamieson Greer, fueron los encargados de rubricar este pacto que promete abrir nuevas oportunidades para diversos sectores productivos.
Entre los beneficios más destacados para Argentina, se encuentra la eliminación de aranceles por parte de Estados Unidos para un total de 1.675 productos nacionales, lo que, según estimaciones oficiales, podría significar un incremento de más de mil millones de dólares en las exportaciones. Un sector particularmente favorecido es el de la carne bovina, que verá ampliado su cupo de ingreso al mercado estadounidense a 100.000 toneladas anuales. Esto representa un adicional de 80.000 toneladas para el año en curso, sumándose a las 20.000 ya existentes, y se proyecta que generará unos 800 millones de dólares extra en ventas. Desde el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (Consorcio ABC) celebraron la noticia, indicando que los negociadores argentinos «han conseguido una mejora significativa para el acceso de nuestras carnes bovinas al mercado de los Estados Unidos». Además, el acuerdo incluye el compromiso de revisar los aranceles aplicados al acero y al aluminio.
Como contraparte, Argentina también realizará ajustes en su política arancelaria, suprimiendo gravámenes para 221 posiciones, que incluyen maquinaria, material de transporte y productos químicos, y reduciendo al 2% otros veinte bienes, principalmente autopartes. El pacto también contempla el apoyo de entidades financieras estadounidenses para impulsar inversiones en sectores estratégicos argentinos, así como un marco para el comercio digital y la adopción de estándares internacionales en propiedad intelectual. Este acuerdo, que entrará en vigencia sesenta días después de su ratificación por ambas partes, posiciona a Argentina como el primer país de la región en firmar un instrumento de esta envergadura, buscando una inserción internacional más robusta y una asociación más equilibrada con la principal economía global.
