El Senado aprobó una modificación profunda al esquema de beneficios en las tarifas de gas residencial, un sistema que otorga descuentos desde hace más de dos décadas en diferentes regiones del país. Con una votación de 38 a favor y ocho en contra, la cámara sancionó la reforma que retrotrae el régimen a sus criterios climáticos originales y elimina la bonificación automática para millones de usuarios en varias provincias argentinas.

La normativa impulsada deja sin el descuento directo a más de tres millones de usuarios a nivel nacional, afectando especialmente a 94 distritos bonaerenses. A partir de ahora, el beneficio geográfico generalizado queda limitado de forma exclusiva a la región patagónica, la localidad mendocina de Malargüe y la Puna, revirtiendo la ampliación implementada en 2021 que había incorporado a numerosos municipios de clima templado.

Además de la reducción territorial, el proyecto modifica drásticamente la base de cálculo de la rebaja. Mientras que el esquema previo aplicaba el descuento sobre el total de la factura, la nueva normativa dispone que la bonificación recaiga únicamente sobre el PIST, dejando por fuera del beneficio los costos de transporte, distribución y la carga tributaria. Como resultado de esta modificación estructural, incluso los hogares patagónicos que conservan la cobertura experimentarán subas estimadas en torno al 25 por ciento.

Aquellos usuarios de las localidades excluidas que necesiten mantener la asistencia estatal deberán realizar un trámite específico para certificar su vulnerabilidad socioeconómica, cumpliendo con topes de ingresos equivalentes a tres Canastas Básicas Totales. De acuerdo con las proyecciones del Gobierno, esta reestructuración permitirá un ahorro fiscal considerable, mientras que las consultoras privadas advierten que los hogares alcanzados por la pérdida del subsidio enfrentarán subas significativas en sus próximas boletas mensuales.