El funcionamiento cotidiano de IOMA volvió a quedar en el centro de las críticas tras acumular reclamos de miles de estatales y jubilados por fallas severas en la cobertura médica y atrasos en la entrega de medicamentos complejos. La entidad asistencial, presidida por Homero Giles, enfrenta serias complicaciones para sostener la cartilla en pie debido a las deudas millonarias que mantiene con centros sanitarios y colegios profesionales, una situación que provocó el desenganche masivo de especialistas en distintos puntos del territorio bonaerense.
Entre los compromisos impagos de mayor envergadura sobresale el reclamo del Hospital Garrahan por una cifra superior a los 8.200 millones de pesos, correspondiente a la atención de más de 44.000 chicos beneficiarios. A este escenario se le suman reclamos en La Plata por unos 900 millones de pesos denunciados por la Agremiación Médica Platense, la paralización de intervenciones de hemodinamia en Trenque Lauquen por un saldo pendiente de 300 millones de pesos y presentaciones judiciales impulsadas en Mar del Plata por el gremio judicial ante la falta de turnos e internaciones.
Frente a la lluvia de reclamos que llegó a las bancas de la Legislatura provincial a través de pedidos de informes de la oposición, la postura oficial que encabeza el ministro Nicolás Kreplak descartó anomalías administrativas y atribuyó el problema a un desfinanciamiento provocado por la Nación. «Los pagos están actualizados a junio», sostienen desde el entorno de las autoridades, al tiempo que denunciaron la presencia de amparos infundados promovidos por sectores de acompañantes terapéuticos que devienen en un importante drenaje de recursos presupuestarios.
Por su parte, los representantes legislativos rechazan los argumentos del Gabinete provincial y enfatizan que el ente recaudador dispone de una masa de fondos similar a la de una medicina prepaga. Pese a contar con una partida presupuestaria que supera los 2,4 billones de pesos para este año, la brecha entre los honorarios que perciben los profesionales —donde una consulta clínica cotiza en torno a los 15.000 pesos y el afiliado debe abonar hasta un 40% en concepto de bono— mantiene en estado crítico la atención médica de 2,5 millones de personas.
