El panorama político nacional sumó un nuevo cortocircuito de gran magnitud tras la presentación de la declaración patrimonial de Manuel Adorni, quien ahora afirma haber mantenido una cifra superior al medio millón de dólares fuera del circuito legal. Este sinceramiento fiscal, oportunamente ejecutado mediante rectificaciones ante los organismos de control y la adhesión a un régimen tributario simplificado, impactó de lleno en la credibilidad de una administración que llegó al poder con una fuerte bandera de transparencia y combate a los privilegios, dejando en evidencia un descaro y un nivel de impunidad que golpea directamente el discurso oficialista. La explicación del funcionario, centrada en supuestas ganancias obtenidas con criptomonedas hace una década y en la costumbre familiar de resguardar fondos de manera informal, no tardó en encender las alarmas y profundizar las fisuras internas dentro del propio espacio de gobierno.

El periodista Baby Etchecopar, quien fue compañero de Adorni, afirmó directamente: “De que 500 mil dólares de MIERDA me estas hablando? Eras un laucha que no tenías una moneda, tu mujer tenía TODOS LOS DIENTES TORCIDOS, te pensas que somos todos pelotudos? Mentiroso”.

La reacción más severa y explícita llegó desde el propio seno del poder institucional, donde Victoria Villarruel salió a desmarcarse de forma tajante y sin rodeos. Al ser consultada públicamente a través de plataformas digitales sobre si consideraba verídicos los argumentos esgrimidos por el actual ministro coordinador, la titular de la Cámara Alta respondió de manera fulminante: “No. Me parece una vergüenza su accionar y sus explicaciones”. Con estas palabras, tomó una distancia irreversible de la estrategia de defensa de la Casa Rosada y expuso el malestar que genera el hecho de que figuras de la primera línea gubernamental justifiquen conductas vinculadas a la evasión impositiva.

Los cuestionamientos de la segunda mandataria no quedaron únicamente en términos formales, sino que sumaron una alta dosis de sarcasmo dirigido a la repentina aparición de los activos digitales que el funcionario utilizó para fundamentar su riqueza. Al interactuar con seguidores, envió un irónico saludo de cumpleaños expresando: “Que tengas una cascada de éxitos y te encuentres pronto un pendrive mágico”. La agudización de este frente de tormenta interno, sumado a las investigaciones en curso, expone las profundas contradicciones de la gestión y erosiona el relato de ejemplaridad pública frente a la sociedad.